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Posted by on 14 sep, 2010 | 25 comments

Ética y selección de personal

Ética y selección de personal

De nuevo por aquí. Ha sido un verano, unas vacaciones, un tanto extrañas. Entre otras cosas, me he encontrado estudiando la asignatura de Ética de mi doctorado de Filosofía durante buena parte de Agosto. Sí, Ética, aquella a la que no me presenté en Febrero. Ahora he sido un niño bueno y he estudiado mucho pero, a una semana del examen, zas, en toda la boca: un resfriado de esos que te dejan tocado de verdad por muchos días. No me he presentado.

Esta asignatura me persigue. O yo a ella, no sé. Me he empachado de ella y no he podido digerirla correctamente a través del examen. Que sirva este preámbulo para justificar la deglución {filosófica} necesaria, que explica la necesidad que tenía de escribir sobre este tema. Aunque la propuesta (ver aquí) que hace Eugenio de Andrés, quien abre un debate sobre ética sobre empresa y “lo dos.cero” me ayuda a que éste no sea un artículo solitario, producto sin más de unos complejos e internos pensamientos en torno a cuestiones morales…

Propone Eugenio un debate interesante en torno a temas éticos basándose en una noticia que viene de Alemania (ver la noticia completa aquí). Angela Merkel ha anunciado una ley en la que impide a las empresas usar información privada para contratar personal. Las empresas pueden bucear en las redes profesionales (Linkedin) pero tienen prohibido husmear en las redes sociales (Facebook). Conclusión, una decisión ética convertida en norma legal. Eugenio nos pregunta en su artículo: ¿Es ético aprovechar los descuidos en la privacidad de las redes sociales para conocer a los profesionales que se van a contratar?

Conviene advertir que vivimos en una etapa de crisis moral bastante grave. Y no soy yo quien lo exponga con voz alta y clara, ya que fue Alasdair MacIntyre quien nítidamente diagnosticó la situación actual, ésta en la que tenemos una gran incapacidad para ponernos de acuerdo sobre unos principios mínimos capaces de orientar la conducta humana. La crisis moral es tal que difícilmente entendemos correctamente las razones del otro cuando trata de justificar sus acciones, si estamos previamente posicionados en la argumentación “rival”.

Vivimos en una especie de diálogo de sordos en el que por muchos que nos esforcemos parece que estamos condenados a no entendernos. Discusiones sobre lo que es la guerra justa, el aborto o las negociaciones eternas sindicato vs empresa son buenos ejemplos de ello. Se van renovando las argumentaciones en uno u otro sentido sobre estos y otros muchos temas, pero el resultado es siempre el mismo: la confirmación de la presencia de disparidad de pareces, de opiniones. O lo que es lo mismo, la falta de un criterio común sobre el cuál decidir lo que es o no bueno, justo o correcto.

Ante esta falta de criterio para imponer lo que deberían ser los mejores argumentos, los asuntos morales terminan por convertirse en una cuestión de mero gusto, de aprobación o reprobación personal que no puede ser convalidado racionalmente. Lo que sí tenemos son sensaciones de agrado o desagrado sobre argumentos o decisiones morales, de tal forma que puedo tratar de influir en otros para que adopten esa misma perspectiva sentimental que yo tengo, que carece de cualquier vinculación con la razón práctica.

CONCLUSIONES

  1. La situación de extimidad, es decir, mi intimidad hecha pública, en la que estamos expuestos gracias a {o por culpa de} las redes sociales supone un proceso de cambio tecnológico y social que no todas las personas han afrontado. Es pronto, por lo tanto, plantearse diatribas sobre la conveniencia o no de buscar información personal por parte de las empresas en los procesos de selección. Parece evidente que la extimidad ha llegado para quedarse como un nuevo atributo diferenciador del género humano. El concepto de transparencia juega a partir de ahora un factor decisivo. Saber ser transparente y saber utilizar la transparencia que ofrecen las redes sociales y profesionales se rebela como una nueva competencia social que hoy ya abre nuevas brechas en la sociedad. Y sobre todo, donde más duele, en el ámbito profesional. Es preciso que se universalice el concepto de transparencia antes de pensar si es bueno, correcto o justo que las empresas puedan acceder a información personal y pública (a la extimidad, a la información transparente) de los potenciales candidatos, ya que si las personas carecen de esa competencia, se establece una relación desajustada de poder sobre el acceso y el manejo de dicha información crítica. Convendría plantearse esta cuestión desde un punto de vista ético o moral en el momento en el que existiera una situación de mayor igualdad que la actual. Regular normativamente, como ha hecho Alemania, me parece una acción buena, justa y correcta, por tanto.
  2. El más famoso de los imperativos categóricos de Kant reza así: “Obra sólo según una máxima tal que puedas querer al mismo tiempo que se torne en ley universal”. Que las empresas busquen información personal sobre candidatos (potenciales empleados) en redes sociales NO quiero que se torne en ley universal. Hay que respetar que haya personas que quieran hacer una separación rígida entre vida persona y vida profesional y, aunque a mi me daría exactamente igual que hurgaran en mis perfiles de las redes sociales ya que no entiendo esa separación y no tengo nada de qué avergonzarme sobre mi exposición pública a través de ellas, entiendo que puede haber personas que no quieran que esto sea así. El tiempo dirá si todas las personas les da lo mismo este asunto, pero hoy por hoy, en tanto que rebasa las fronteras de lo que las personas quieren como modelo de “justeza”, no debería convertirse en un modo de actuar habitual por parte de las empresas.
  3. Cuando hay una vacante en una empresa hay un perfil del puesto, que es el que vamos a utilizar para contrastarlo con los perfiles de los candidatos. Ese perfil del puesto nos describe los requisitos necesarios y deseables que han de encontrarse en la persona para ocupar óptimamente dicho puesto. Es una especie de retrato robot de la persona ideal para ocupar el puesto. Cuando hacemos el proceso de selección vamos definiendo los perfiles de los candidatos y, así, el perfil del candidato que más se asemeje al perfil del puesto (al retrato robot) será la persona idónea para ocupar ese puesto de trabajo. Dicho esto, dudo mucho que la información que podamos encontrar en las redes sociales pueda informarnos con certeza acerca del rendimiento futuro de la persona en el puesto. Si los profesionales de RRHH atienden a las redes sociales para seleccionar personal, es que no están atendiendo a lo que de verdad importa en un candidato para ser seleccionado.

Si has llegado hasta aquí, gracias por leerme. Pero más agradecido estaré si además quieres hacer un comentario sobre este tema. :-)

25 Comments

  1. Hola Nacho.
    Veo cómo te están enriqueciendo esos pensamientos filosóficos.
    Pienso que estás en lo cierto, que las redes sociales en sí mismas no aportan información profesional para el proceso de selección, pero si pueden aportar la visión del “otro yo”, del que no vemos en la entrevista, y que puede complementar la visión general del candidato para la toma de decisiones. Nos guste o no, cada véz se usan más en los procesos de selección y hay que cuidar esa “extimidad” :)  como un aspecto más a valorar por las empresas.
    Un abrazo. 

  2. Nacho, en primer lugar agradecerte que continúes el debate en tu blog, y más con un artículo tan bien trabajado.

    Me parece muy interesante el enfoque que haces de la extimidad, aspecto que como dices tenemos que asumir y aprender a vivir con él, pero me sorprende que a partir de él concluyas que estás a favor de legislar en sentido restrictivo. Entonces, ¿El mundo 2.0 es transparente sólo para las empresas? ¿Los profesionales pueden hacer uso de la información “dospuntocerizada” para ver si la empresa les gusta, si le encajan sus actuaciones y valores, incluso para saber cómo es el entrevistador o su futuro jefe y en cambio las empresas no?
    A mi la prohibición me suena más a no comprender el cambio de paradigma, y ante el miedo por no entenderlo… ¡pues a poner vallas! (Qué eso los políticos sí saben hacerlo).

    Metiéndome en camisas filosóficas de once varas, una pregunta ¿la aplicación de el imperativo categórico de Kant que referencias no podría aplicarse así?: Si yo hago pública mi información, la hago pública para todo el mundo. si no quiero que sea así ¿Para qué la hago pública?

    Dicho esto coincido contigo en que la verdadera información para la promoción de personas está dentro de la casa y debe ser en base a rendimiento, pero para conocer un poco mejor a las personas creo que sí ayuda (P.e: en mi experiencia persona tengo comprobado que la gente que ha jugado a un deporte de equipo seriamente como amateur funciona mucho mejor en equipos de trabajo).

    Un abrazo y muchas gracias
     

  3. Coincido con Andrés en que si no quieres que algo tuyo sea conocido, no lo reveles en lugares potencialmente públicos o susceptibles de serlo. Eso no significa que piense que las empresas deban fisgonear en las redes sociales pero tampoco creo que prohibir sea una solución.

  4. Hola Nacho, lo primero, felicitarte por tu artículo. Me ha parecido fráncamente interesante.
    Mi punto de vista es más coincidente con el Eugenio de Andrés y José Miguel Bolívar en que si no quieres que algo se sepa, mejor guardatelo. En lo que es ligeramente diferente es en que sí creo que la informacion en las redes te puede aportar sobre valores, capacidad de relacion y algunos puntos que, a la larga, son importantes a la hora de trabajar en una empresa. Al igual, por supuesto, que la empresa a traves de las redes aporta informacion sobre sí misma que si te llaman para un proceso de selección utilizarás. Si vamos a una sociedad más transparente a través del 2.0, hemos de ser consecuentes.
    Prohibir me parece poca solución, sobre todo porque, además, en este tipo de acciones ¿cómo puedes evitar a alguien entrar en las redes y observar?
    Saludos

  5. Interesante reflexión amigo Nacho. Veo que la mucosidad no te ha nublado la razón, antes al contrario (¡qué gran frase!) te ha permitido razonar con envidiable lucidez, sobre un tema de profunda actualidad. Decir si estoy o no de acuerdo con la política alemana a este respecto no creo que le interese a nadie, pero como suele ocurrir con los temas que incumben a las nuevas tecnologías y a la ciencia, los que legislan suelen ir muy por detrás de los que desarrollan, y casi nunca se recurre a verdaderos expertos para reflexionar sobre el tema antes de legislar. En cualquier caso no estoy de acuerdo con lo que dicen José Miguel Bolívar y Eugenio de Andrés, con respecto a lo de hacer pública la vida de uno. Una cosa es crearte una cuenta personal, no con miras profesionales, para compartir con amigos fotos, vivencias, etc, y otra muy distinta es que las empresas puedan acceder a esas cuentas y en base a lo que obtienen de ellas decidir la contratación de uno u otro candidato. Si alguien juega o ha jugado a algún deporte de equipo es algo que suele aparecer con frecuencia en los curricula de mucha gente, y si no, aparecería de una u otra forma en la entrevista. En cualquier caso, siempre ha existido el “¿oye, este/a tio/a cómo es?” a la hora de contratar a alguien. Y como ya me estoy cansando de escribir me voy a ver un nuevo capítulo de American Dad y me despido del señor Nacho con un “hasta pronto chaval, a ver si nos vemos mañana”.

    Condiós.

  6. Con este post se me “disparan” dos comentarios (y bastante distintos entre si)

    1º Una cosa que he tenido muy clara durante toda mi vida: “Si no quieres que alguien lo sepa… No lo hagas”
    Al fin y al cabo, si somos coherentes con nuestros actos, no habra nada que nos averguence o tengamos que ocultar.

    2º Una frase que escuche a un conocido: “la gente tatuada tambien somos buenos profesionales”
    No podemos juzgar a una persona unicamente por como es en su tiempo libre.

    Todos tenemos distintos comprontamientos en los diversos roles que tenemos. Podemos tener una forma de divertirnos, una ideologia politica o una forma de comportarnos con la familia y amigos, que jamas nos afectara en el trabajo.
    El punto vuelve a ser la coherencia, pero el peligro de esto es quedarse en la superficie y dar demasiada importantcia a la primera impresion (que, como dicen muchos psicologos y sociologos, siempre estara marcada por mis “esquemas mentales”)

    Estoy contigo, ojala que los que buscan gente, se fijen en lo importante.

    Un saludo

  7. @Laura:

    Dices que puede complementar la visión del candidato por parte del entrevistador informándonos del “otro yo”. Me suena a selección freudiana, la verdad. Inisisto que para una gran mayoría de casos, no hay información en facebook que pueda añadir valor añadido a una candidatura, es decir, que me pre-venga de cómo puede rendir ese empleado en la empresa.

    Además, dices que nos guste o no, se usan cada vez más en los procesos de selección y la gente tiene que estar preparada. Esto es lo que me molesta, que la gente tenga que aprender por presión de un estamento con poder (la empresa) y no por educación cívica, responsable y productiva.

    Gracias por pasarte, guapa!

     

  8. @Davinia:

    Gracias a ti por dejar un comentario. Saludos desde Málaga! :-)

  9. @Eugenio:

    Sacas muchos temas interesantes que debatir en tu comentario. Pongo algunos comentarios tuyos para seguir la conversación:

    ¿Los profesionales pueden hacer uso de la información “dospuntocerizada” para ver si la empresa les gusta, si le encajan sus actuaciones y valores, incluso para saber cómo es el entrevistador o su futuro jefe y en cambio las empresas no?

    La empresa ya dispone de suficiente información sobre el candidato y el candidato no suele saber mucho sobre la empresa, más allá de la normalmente información controlada por la propia empresa que aparece por todos los medios (medios 2.0 incluidos). Las empresas sí deben controlar toda su información pública, porque la razón de su existencia es eminentemente profesional, pero las personas no viven para trabajar y sí tienen un margen para despreocuparse por los organismos de poder de la sociedad (= empresas) cuando están en su tiempo de ocio.

    A mi la prohibición me suena más a no comprender el cambio de paradigma, y ante el miedo por no entenderlo… ¡pues a poner vallas!

    Desde mi punto de vista es totalmente al revés. Dado que se comprende perfectamente el paradigma se restringe los usos indebidos del acceso a la información. Yo defiendo que cuando la ciudadanía sea plenamente consciente del valor de su información pública desde una perspectiva profesional y no sólo social (cosa que creo que actualmente no ocurre en un alto procentaje) pueda permitirse actuar a la empresa con mayor libertad, ya que en ese escenario se jugaría en igualdad de condiciones. Si hoy por hoy un candidato no tiene las competencias tecnológicas necesarias para “competir” en un mundo dos.cero quizá sea porque esta revolución lleva demasiado poco tiempo como para que se haya podido aprender a manejar y, también y muy importante, porque nadie enseña de manera oficial estas competencias (en la escuela, en la universidad…).

    Si yo hago pública mi información, la hago pública para todo el mundo. Si no quiero que sea así ¿Para qué la hago pública?

    Sí y no. Si la gente hace pública su información y la hace pública para todo el mundo, de manera consciente, bien, está expuesto a todo y nada más. Perfecto. Así lo hago yo, por ejemplo. Pero hay quienes eligen hacer pública la información para un colectivo determinado (su círculo de amigos, por ejemplo) y con este tipo de actuaciones por parte de las empresas la gente puede sentirse algo más asustada por el tipo de interacción que hacen en lo dos.cero. Pueden sentirse desprotegidos o vigilados, incluso allí donde antes parecía que podía actuar con completa libertad.

    Para conocer un poco mejor a las personas creo que sí ayuda (la información de las redes sociales)

    Habría que analizar exactamente para que ayuda y para qué no. Apriori, creo que no hay indicadores de rendimiento futuro en el perfil de facebook de los candidatos…

    Muchas gracias, Eugenio, por este debate. :-)

  10. @José Miguel:

    Creo que esto de la extimidad se trata de una nueva competencia social/profesional, un nuevo rasgo diferenciador. Yo defiendo legislar si no legislando puede haber víctimas por no haber adquirido aún esta competencia. Asimismo defiendo que quien legisla en sentido restrictivo también lo haga en sentido positivo: por ley tendría que enseñarse en las escuelas o unversidades la importancia del factor social en lo dos.cero para un buen manejo de estas herramientas por parte de la ciudadanía.

  11. @Mercedes.

    Completamente de acuerdo que legislar en este tema es harto complicado. ¿Cómo controlar lo que se hace o se deja de hacer en un proceso de selección? También está prohibido seleccionar discriminando por raza, género o religión, pero tampoco hay forma de controlar esto…

    Por otro lado, pongo en duda que en los perfiles de las redes sociales puedan encontrarse indicadores de rendimiento objetivos como para poder complementar adecuadamente la evaluación de un candidato para un puesto de trabajo. Al menos lo pongo en duda para una mayoría de posiciones/puestos, pero igual me equivoco. Habría que analizar qué queremos buscar en las redes sociales y para qué antes de entrar a cotillear a lo loco.

    Por último dices, y comparto, que vamos hacia una sociedad 2.0, más transparente. Lo que hecho en falta por parte de los organismos públicos es algo más de incentivo para que la ciudadanía aprenda “por ley” las competencias necesarias para desenvolverse en estos territorios. Esta competencia puede abir nuevas brechas sociales… y brechas ya tenemos bastantes.

    Muchas gracias por pasarte a comentar. :-)

  12. @Alegre Bandolero:

    Eres el contrapunto en los comentarios del artículo. Quizá en personas como tú estoy pensando cuando digo que quizá haya personas que no quiere que la línea que separa la vida personal de la profesional se mantenga firme y que rebasar esa línea por parte de las empresas rebasa lo que para muchas personas quieren como modelo de “justicia”.

    Gracias por comentar!!!

  13. @IXEM:

    Interesante tus dos comentarios “disparados”. Se infiere que en el punto medio de todo este debate probablemente se encuentre la prudencia necesaria para actuar de manera buena, justa o correcta.

    Muchas gracias por pasarte a comentar :-)

  14. Hola Nacho,
    Interesante artículo. Yo siempre he mantenido la teoría que expone IXEM, lo que yo haga en mi tiempo libre no ha de determinar mi valía como profesional. Y mucho menos, si la persona encarga de realizar dicha selección intenta hacerla de modo objetivo.
    También es cierto, que deberíamos revisar ciertos conceptos en la selección y reclutamiento, porque si ahora se aboga por la competencias y las habilidades, ¿por qué tengo que extraer de fotos o afinidades a diversos grupos las detrezas para desempeñar un trabajo?, parece que más seleccionadores o reclutadores sean adivinos vaticinado el futuro laboral a través de fotos o grupos como: “Señoras que…” (de los cuales me confieso fan).
    Digamos eso de tu libertad empieza donde acaba la mía, yo soy libre para decir o expresar lo que quiero, igual que soy libre para no dejar que valoren mis creencias, aficciones y demás.
    Lo dicho, me parece un post estupendo.
     

  15. Hola Nacho, me ha gustado mucho tu post aunque disiento de algunas de las conclusiones que planteas. La información que cada uno publica sobre sí mismo en redes sociales o en un blog es voluntaria y debe ser cada uno quien se responsabilice de su controlar su privacidad.

    Creo que lo relevante no es que una empresa busque o no sobre este tipo de información, sino el fin con el que lo hace. Puede que lo haga con un fin morboso, aunque teniendo en cuenta la carga de trabajo y la presión que tienen los seleccionadores intuyo que será en el menor número de casos.
    Por otro lado la información que nosotros voluntariamente publicamos en la red aporta información muy valiosa sobre nuestros intereses y motivaciones. Llevo casi 10 años dedicado a la identificación del talento de las personas a través de la evaluación y coincido contigo en que es fundamental que una empresa ponga el foco en las capacidades, competencias, habilidades y aptitudes de un candidato, y vea cuál es el candidato que desde estos criterios mejor se ajusta a un puesto. Pero igual que comenté en el blog de Eugenio de Andrés me parece que la utilización de las redes sociales en los procesos de selección ha significado un avance para ver a un candidato y futuro empleado como una persona y no como un mero recurso humano. ¿A ti no te gustaría que una empresa en la que tú quieres trabajar se interesara por conocerte no sólo por lo que sabes hacer sino por lo que te interesa, conociendo lo que te gusta escribir en tu blog o lo que te gusta compartir en Twitter, por ejemplo?

    Si una persona no desea que su información personal sea visible a las empresas, está en su absoluto derecho a la intimidad, refrendado además en la ley de protección de datos personales. Pero entonces lo más consecuente es que no haga pública esa información, o si lo hace, que se asegure de que no es visible. De otra forma no puede pedirle a los demás que cierren los ojos, que de alguna forma es lo que creo que pretende la ley alemana.
    Muchas gracias por el post y el debate generado.

  16. Amigo Nacho:
    No había visto este hilo de debate que habías abierto, y vengo aquí con gusto a participar. El tema es interesante, y tengo que decir que en general coincido más con las tesis de Eugenio y Alberto. Por ser coherentes, digo.
    Partamos de estas premisas que creo que compartimos: 1) Si yo tengo que contratar a alguien, y me va a costar mis cuartos, asumo un riesgo, y trataría de no equivocarme. Así que dentro de mi tolerancia al error, sería de tonto que no intente informarme lo más que pueda (¿Tú no lo harías?), 2) La separación entre el yo personal y el profesional es cada vez más fina (tú mismo, y los #redca creemos eso), como una especie de continuo que se entremezcla, 3) Si un candidato publica información pública, sabe lo que hace, para bien y para mal. Mucha de esa información es auto-bombo, así que va a servir para lo bueno y para lo malo. No puede pretender que solo sirva para lo guay, así que conviene que calibre bien lo que publica, 4) Si como candidatos (pongámonos en su lugar) seguro que husmearíamos en las redes sociales para saber cómo “respiran” las empresas que se interesan por nosotros, y qué “reputación” tienen, ¿por qué las empresas no van a hacer lo mismo con nosotros?, 5) Si como dice Alberto, queremos “personas” y no solo “recursos humanos”; pues mira, esto tiene sus implicaciones que tendremos que meter en el coctel…
    Esas cuatro premisas están inspiradas en mi pragmatismo sabadeño. Como ves, me he levantado con el pié de empresario-emprendedor. Es fácil meterse con las empresas, pero el análisis debe ser más empático, más equilibrado. Ponen la pasta, se arriesgan, así que la reflexión debería ser un poquito más simétrica (tanto en deberes como en derechos).
    La normativa legal es superflua. Solo creará ruido. Las empresas lo harán. Por cierto, yo lo haría también si tengo que contratar a alguien. No me sonrojo en reconocerlo.
    Pero OJO, y aquí está la gran diferencia: No veo problema en que busquemos esa información (ya te he dicho que yo lo haría) PERO otra cosa muy pero muy distinta es cómo interpretamos esa información. Yo sí creo que esa información puede dar “pistas” sobre la persona, por supuesto que sí (claro, todo depende de cuánto “extímida” haya sido), pero entonces el empresario debe ser capaz de usar bien esa información dentro de un modelo abierto y flexible de “examen” de expectativas. Tendrá que conectar bien esa impresión de la persona con el “perfil deseado” del puesto de trabajo que quiere ocupar. La personalidad claro que importa para muchos puestos de trabajo. Al menos yo creo eso. ¿Puedes descifrar la personalidad solo a partir de datos en Facebook y Twitter? NO, un rotundo NO. Pero esa información te puede ayudar a hacer preguntas inteligentes en las entrevistas, a introducir foco y empatía en la conversación. También a poner el ojo en los rasgos que más te generan dudas.
    Por eso, Nacho, el “acto ético” no lo veo en buscar o no buscar información en las redes sociales, sino en cómo utilizas esos datos a la hora de elegir el candidato. Si el empresario no sabe distinguir entre churras y merinas, o saca conclusiones injustas, allá él. Se perderá diversidad, o un buen empleado por maniqueo. Un abrazo, buen temita J

  17. @Belén:

    Es así, como dices: ¿desde cuándo las inferencias extraídas de las fotos que se vuelquen en las redes sociales son válidas para predecir el desempeño de una persona en un puesto de trabajo?el efecto

    Además, también comentas: “yo soy libre para decir o expresar lo que quiero, igual que soy libre para no dejar que valoren mis creencias, aficciones y demás”. Esto da pie a que se de con más fuerza el efecto proyección que se “padece” en los procesos de selección, es decir: si coincido con gustos, aficiones e ideas, tiendo a valorar positivamente al candidato. Si no es así, tiendo a valorarlo de manera más central o, incluso, negativamente.

    Gracias por pasarte y comentar :-)

  18. @Alberto:

    Dices: “La información que cada uno publica sobre sí mismo en redes sociales o en un blog es voluntaria y debe ser cada uno quien se responsabilice de su controlar su privacidad”. Siempre pensamos en gente competente en las redes sociales y que piensa en ella como extensión de su perfil profesional. Sin embargo, y me consta porque en mi círculo cercano hay muchos de ellos, hay quienes prefieren separar nítidamente sus trabajos (que no profesiones) de su vida social. Y el hecho de saber que un estamento de poder (la empresa) puede vigilarlos los coarta en su libertad de manifestarse públicamente, porque a pesar de no sentirse avergonzado de nada de lo que hace, puede pensar que sus comportamientos sociales no se alinean con los deseables para su empresa. Es ahí el punto en el que me chirría todo este asunto. ¿Qué hacemos con estas personas? ¿Que no utilicen redes sociales?

    De acuerdo que ver hay que ver al candidato como persona y no como recurso humano, pero… ¿y si las ideas, aficiones y la vida social del candidato no se alinea con la cultura de la empresa? ¿infiere esta información de manera objetiva el futuro desempeño de la persona? ¿no puede ser que haya excelentes trabajadores cuando están envueltos en el rol del trabajo que ocupan y que tengan gustos tipificados como raros? ¿qué hacemos con estas personas que no se pueden catalogar como “normales” cuando lo estamos evaluando?

    Gran aportación y gran debate, Alberto. Gracias por pasarte y participar de esta manera :-)

     

     

  19. @Amalio:

    Voy comentando tus comentarios:

    1) Si yo tengo que contratar a alguien, y me va a costar mis cuartos, asumo un riesgo, y trataría de no equivocarme. Así que dentro de mi tolerancia al error, sería de tonto que no intente informarme lo más que pueda (¿Tú no lo harías?)

    Si voy a contratar a alguien utilizaré las herramientas más predictivas posibles. Si tengo que contratar a una persona a la que no voy a tratar mucho (suele ocurrir desde los departamentos de RRHH) no sé a cuento de qué hay que contrastar las aficiones o ideas de los candidatos con las de la gente de RRHH. Creo que indagar en redes sociales en la mayor parte de las ocasiones sólo resta puntos al candidato, no suma. De ahí que lo vea extraño como herramienta para selección.

    2) La separación entre el yo personal y el profesional es cada vez más fina (tú mismo, y los #redca creemos eso), como una especie de continuo que se entremezcla,

    Yo esto lo tengo claro, de hecho, para mi no hay separación real entre estos dos yoes. Sin embargo, hay mucha gente que quiere mantener rígida esta separación. ¿Qué hacemos? ¿Quebrantamos esa voluntad por separar ambos yoes porque la empresa manda?

    3) Si un candidato publica información pública, sabe lo que hace, para bien y para mal. Mucha de esa información es auto-bombo, así que va a servir para lo bueno y para lo malo. No puede pretender que solo sirva para lo guay, así que conviene que calibre bien lo que publica,

    Una vez más este pensamiento procede de gente como nosotros, que está metida de lleno en los dos.cero. Sin embargo, hay gente que no hace autobombo, sino más bien un comportamiento social sincero, que no pretende que llegue a manos de las instituciones de poder, y sí a sus amigos solamente. ¿Qué hacemos con ellos?

    4) Si como candidatos (pongámonos en su lugar) seguro que husmearíamos en las redes sociales para saber cómo “respiran” las empresas que se interesan por nosotros, y qué “reputación” tienen, ¿por qué las empresas no van a hacer lo mismo con nosotros?

    Fácil, las empresas controlan la información que tienen expuesta en la red y, sin embargo, las personas no han de tener la obligación de controlar la información que publican si se sienten satisfechas con ella. Ahora, sabiendo que las empresas pueden husmear en sus perfiles, tiene que cortarse “por el qué dirán”. Y esa persona, en entornos íntimos, actúan con libertad, dándole igual el qué dirán.

     

    Mi punto de vista no es radical, sino que más bien trato de poner en valor y salgo en defensa de personas (entre las que no me incluyo) que perciben que el hecho de que las empresas puedan olisquear sus perfiles sociales les jode. Y que les jode es una realidad.

    Gran conversación la tuya, como siempre. Un abrazo! :-)

     


     

  20. Hola Nacho,
    Como ya dejé mi aportación al tema en el blog de Eugenio, no me repetiré. Sin embargo, dado que paso mucho tiempo en Alemania, quería puntualizar que la “ley” esa sobre la que ha informado repetidamente la prensa española e internacional y que ha causado tanto revuelo, se trata solo de un proyecto preliminar que será debatido en el Parlamento durante esta legislatura y ya veremos lo que sale al final.  Es ahora cuando se abrirá el oportuno debate con los expertos en el tema y probablemente haya cambios. De todas formas, el proyecto se sacó para dar respuesta a unos casos tremendos que salieron en la prensa, en los que creo que todos estaríamos de acuerdo en que las empresas se pasaron tres pueblos (espionajes, filmaciones con cámaras secretas a los empleados, etc) Lo del Facebook entró en el proyecto de refilón y casi como mera anécdota, aunque haya sido lo único que ha reflejado la prensa.
    De todas formas, tampoco hay que entender el proyecto alemán como trasladable a otras latitudes. En Alemania la normativa sobre protección de datos es mucho más estricta que en otros paises (ESpaña entre ellos). Por ejemplo, es el único gran país europeo en donde el Street view de google no es todavía operativo. No veáis el rechazo social que esa aplicación tiene en la población y lo difícil que lo está  teniendo Google para respetar la ley. Pero hay razones culturales que lo explican.
    Un saludo

  21. @Astrid:

    Añades el contexto cultural en el que se debaten las cuestiones éticas. Es curioso comprobar cómo un mismo hecho puede ser catalogado de muy distintas formas en regiones distintas. La protección de datos en Alemania es más estricta que en otros lugares y eso influye en la forma de abordar aspectos de la intimidad y la “extimidad”.

    Este es un hecho muy significativo de la gran crisis moral en la que estamos sumergidos, y de la que hablo en este mismo artículo: tenemos una gran incapacidad para guiar universalmente la conducta humana, entre otras cosas, por la gran diversidad de perspectivas que tenemos en función de nuestra cultura y nuestro pasado.

    Gracias por pasarte a comentar y por puntualizar las noticias como has hecho. :-)

  22. Creo que la ética va mucho más allá de la selección de personal y es lo que verdaderamente está en crisis en este mundo actual. Curioso que ya desde nuestras épocas de estudiante se le considere una asignatura ‘maria’ a la cual se le da poca importancia. Así salen los profesionales que después hacen de las suyas no sólo en Wall Street sino hasta en esas pequeñas empresas donde trabajan seres humanos desmotivados y acosados.

  23. muy buen aporte, la verdad me interesaria saber sobre quien es el autor de la obra o la imagen que esta al inicio de tu texto…. 

  24. Totalmente de acuerdo con los alacnces de la tecnologeda en muchos aspectos, podemos estudiar, hacer transferencias de dinero, operaciones de compra venta, comunicarnos en forma privada y pfablica, pero es imprescindible que los intervinientes cuenten con un ordenador, en el caso de los paedses mab4s pobres donde los grupos que necesitan asistencia no tienen ni comida no hay ordenadores a disposicif3n de los necesitados. un grupo de contencif3n al violento, o al adicto necesita un espacio fedsico la computadora n ocupa el lugar del humano en estas circunstancias, y cuando damos talleres para tener salidas laborales re1pidas y sustentables, no podemos hacerlo por la red, los destinatarios no se acercaredan a esos proyectos aunque les regalare1mos una P.C. a cada uno, la usaredan para jugar.

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  1. Bitacoras.com - Información Bitacoras.com... Valora en Bitacoras.com: De nuevo por aquí. Ha sido un verano, unas vacaciones, un tanto extrañas. Entre otras cosas, …
  2. vmartinezes - RT @franlag7: Ética y selección de personal http://bit.ly/bgpgcU #redessociales
  3. alberto blanco - Buen debate el que ha organizado @ignacionacho sobre la ética en los procesos de selección http://j.mp/9kG5As #in
  4. Nacho Muñoz - @arey claro! yo ando con otros temas complejos, en el q @Alberto_Blanco (gracias) tb pone de su parte para complejizar …
  5. arey - Interesante y comentado!! @ignacionacho: "Ética y selección de personal" http://bit.ly/bgpgcU
  6. xmarginet - RT @arey: Interesante y comentado!! @ignacionacho: "Ética y selección de personal" http://bit.ly/bgpgcU
  7. Nacho Muñoz - Respondiendo comentarios, todavía, en Ética y selección de personal. Menudo debate! http://bit.ly/bgpgcU
  8. escuelaesesa - Pues a echarle un ojo :) RT @ignacionacho Respondiendo comentarios, en Ética y selección de personal. Menudo debate! http://bit.ly/bgpgcU
  9. mira carmen - #Etica y #seleccion de personal http://bit.ly/bgpgcU
  10. seniormanager - +1 RT @DavidLopezRRHH @JA_Pajaron: "Ética y selección de personal" http://bit.ly/9Jvs4k By @ignacionacho #RRHH
  11. chichita30 - De interés! RT @SeniorManager: "Ética y selección de personal" http://bit.ly/9Jvs4k By @ignacionacho #RRHH
  12. La ética en la ley de la selva: historias de secuestros profesionales | conGestión de Personas - [...] detalles, así que sé de lo que hablo. A todo esto, por aquí hablo mucho de ética (puedes mirar …

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