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Posted by on 11 oct, 2009 | 6 comments

Conceptuando sobre transformación organizacional

Conceptuando sobre transformación organizacional


Que no, que no, que las personas no amamos a las organizaciones. Y que desde RRHH podemos tener cierta responsabilidad, es un hecho. Pero hay que pasar a la acción. Hay un tufillo a crítica constante, magnificamente elaborado eso sí, en practicamente todas las lecturas a las que suelo acudir cuando se trata el papel de las personas en las organizaciones, o más bien el “trato” que las formas organizativas tradicionales dispensan a las personas.

Sin embargo son pocos los escritos que conozco que intenten combatir el desánimo generalizado por la situación que ha generado el sistema organizativo imperante. Una de ellas la encuentro en la gente de Innobasque, y en Maite Darceles en particular, quien a partir de un documento ha generado una wiki en la que poder compartir, colaborar y construir desde unos cimientos/ideas: Conceptuando sobre transformación organizacional, se llama el texto. Por cierto, una lástima que no tengamos en Andalucía iniciativas similares a las de esta Agencia Vasca, orientadas a la innovación en procesos empresariales teniendo en cuenta el factor humano :-(

Este pdf, así como otro libro de la misma autora que puedes descargarte aquí, es digno de una lectura detenida y reflexiva, porque son muchas las conclusiones sensatas y certeras que se pueden obtener.

Una de las cuestiones relevantes que quiero traer por aquí es la diferenciación que hace entre trabajo abstracto y trabajo cognitivo, para conceptualizar dos formas de abordar el desempeño profesional. En palabras extraídas de dicho texto podemos denominar el trabajo abstracto al concepto de trabajo que nos lleva a pensar en tantas horas de trabajo de jornada laboral, donde se espera del trabajador que realice unas determinadas tareas, retribuidas a fin de mes, o por jornadas. Como en alguna otra vez he comentado, curiosamente sin haber leído esta conceptualización del trabajo, el trabajo abstracto se cosifica en la persona que tiene la percepción de que su trabajo no le pertenece, aquél que siente que representa un alquiler de la fuerza de trabajo para generar un valor monetario en otro. Su participación en la empresa queda restringido a la retribución económica y a la posibilidad de promocionar, con la consiguiente elevación del estatus que eso supone. En palabras de Maite, lo que hace le es ajeno, le es abstracto.

El trabajo cognitivo se produce en los pensadores críticos de la organización, algo que ya abordé en los modelos mentales en las organizaciones, el post más valorado en este blog hasta la fecha. Este tipo de trabajo no puede desplegarse encajado en la forma de trabajo abstracto. Lo que realmente caracteriza al trabajo cognitivo es que la persona:

  • Aprende de la actividad que desarrolla.
  • Despliega su conocimiento en la actividad que desarrolla.
  • Tiene libertad y poder para definir, al menos en parte, la actividad que desarrolla.

El trabajo cognitivo tiene significado en sí, produce mucho más que mercancías monetarizables: produce aprendizaje en uno mismo y en las personas con las que se relaciona; produce afectos, ilusiones, pasiones; produce una reproducción del conocimiento; produce, en definitiva, muchos elementos de vida y creación.

Evidentemente no podemos generalizar y quedarnos tan panchos en la afirmación de que o existen organizaciones que inhiben los trabajos abstractos o todo los contrario, que facilita unicamente el trabajo cognitivo. Ya lo dice la propia Maite, “como todo en la vida no existen los extremos, sino un continuo de variedades y tonalidades”. Es decir, que no existe el trabajo abstracto puro ni el cognitivo puro. Pero la transformación ha de producirse en el momento en el que la organización del trabajo permita un tránsito hacia una mayor presencia del tipo de trabajo cognitivo.


Me interesa mucho esta conceptualización y me interesa la labor que puede realizar el área de personas (RRHH) para facilitar este tránsito, utilizando además herramientas 2.0. Lo veo muy claro ahora mismo, por lo que prometo un siguiente artículo que ya tengo escrito a modo de conEjemplo: Transformación organizativa desde las herramientas de RRHH.

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Imagen de Kilian Arjona

6 Comments

  1. Me ha gustado tu artículo y me interesa también mucho esta conpetualización. Espero impaciente ese conEjemplo :)

  2. Mañana jueves dará salida el primero de los dos conEjemplos asociados a estos temas. Espero que siga siendo interesante :-)

  3. Hola Nacho,

    Muy interesante entrada.
    Consigues que me quede con ganas de leer más!

    Ah! y enhorabuena por esa nominación tan merecida!

    un saludo,

    Luis

  4. Gracias Luis! :-)

  5. Hola Nacho:
    Muchas gracias por el enlace. Comparto contigo que las formas organizativas condicionan nuestra motivación.
    Un saludo.
    Raquel.

  6. Me alegro Raquel que te haya servido el enlace. Eres bienvenida por aquí para comentar cuando quieras.
    Saludos.

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