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Posted by on 31 ago, 2009 | 16 comments

Reactancia a los modelos organizativos limitantes

Reactancia a los modelos organizativos limitantes

Buscaba y buscaba entre mis polvorientos apuntes de la facultad hasta que logré dar con lo que quería: la teoría de la reactancia psicológica. Con una caligrafía algo más ordenada que la actual, pero probablemente con la misma inquietud que la de ahora, escribía estos apuntes adaptados de una traducción que nos pasó nuestro profesor de Psicología de la Personalidad: “A theory of psychological reactance” (1966), del investigador J. W. Brehm:

<< Formulada por Brehm, la teoría afirma que la amenaza de restringir o de eliminar la libertad de las personas, para pensar o actuar como ellas decidan libremente, induce en las mismas un impulso motivacional denominado reactancia psicológica, que motiva a los individuos a llevar a cabo los pensamientos y las conductas amenazadas o suprimidas, es decir, al restablecimiento de su libertad.

La reactancia parece tener su efecto motivacional cuando las restricciones a la libertad se plantean en términos de cómo una persona puede actuar, sentir o pensar, llevando a las personas a sobrevalorar las opciones restringidas y a valorar negativamente las alternativas propuestas.

La reactancia se produce cuando las personas perciben que el intento de reducir su libertad es ilegítimo e injustificado; así, cuanto más justificada aparezca la eliminación de una conducta, que previamente podía manifestarse con toda libertad, menos reactancia se producirá en las personas. Cuanto menos importante sea para el individuo la conducta amenazada, menos reactancia producirá su eliminación. Además, la reactancia psicológica no se manifiesta cuando las personas se sienten inseguras, incompetentes o controladas por eventos externos.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, podemos concluir afirmando que la reactancia motiva a una persona para ejecutar la conducta prohibida; para cuestionar las razones y los beneficios de la restricción, y para cambiar sus actitudes hacia las alternativas, en especial, reevaluando más favorablemente la alternativa suprimida.>>

La reactancia, pues, es un fenómeno de activación motivacional a través del cual, tras percibir que nuestra libertad está amenazada ya que nos imponen una forma de actuar (e incluso de pensar), dotamos de mayor valor y deseamos más vivamente llevar a cabo una forma de actuar o de pensar distinta a la que nos intentan imponer.

Quería traer este fenómeno de la reactancia para sobreponerlo a otros conceptos y desarrollos teóricos relacionados con el mundo de la empresa y las organizaciones. Me encuentro inmerso, tal y como descubrió Maite Darceles en los comentarios del último artículo escrito (Sobre el mito del progreso determinado y la finalidad predefinida), en la lectura detenida de Estrategias de la imaginación. Innovación y conocimiento en las sociedades de control, de Alfonso Vázquez. Muy recomendable, por cierto.

Transcribo algunos apuntes recogidos por Alfonso Vázquez. Y lo hago para pensar en las personas, en cómo de forma subliminal el sistema organizativo imperante consigue germinar, seguramente no de forma consciente, la reactancia psicológica en las personas que trabajan y que deben asumir las reglas impuestas por el sistema organizativo habitual de las empresas. Transcribo estos apuntes y pienso cómo las personas, al ser conscientes del valor de su conocimiento y saberse competentes para poder desplegar en el terreno profesional aspiraciones vitales de progreso y desarrollo, rechazan progresivamente los sistemas organizaciones que anulan altas proporciones de su libertad de actuación, innovación y pensamiento.

Aquí esos apuntes:

En la empresa (…) “la propiedad está claramente definida, de manera que ella determina lo que debe ser la empresa. Es decir, le pertenece y debe conducirla en la consecución de sus fines y beneficios. El empleado, el trabajador, es consecuencia del alquiler de fuerza de trabajo para hacer funcionar el mecanismo con la contraprestación de un salario o alguna forma de pago asociada al mismo” (…) “Las formas organizativas deben responder, como guante en mano, al ejercicio de la propiedad y el poder derivado de la misma, de manera que se estructuran a través de niveles de transmisión de órdenes y ejercicio de control, adoptando las conocidas configuraciones de organigramas”.

Alfonso Vázquez proclama que “el trabajador aplica su conocimiento sólo cuando se apropia de su actividad, cuando la quiere, cuando se hace dueño del significado de lo que se hace” (…) “Si lo que yo tengo que hacer viene definido por otros y contribuye sólo a los fines de otro (es de otro), yo no tengo motivación alguna -ni necesidad- de desplegar conocimientos -más allá de una repetición rutinaria- para recrear mi actividad” (…) “Cada trabajador está inserto en una cadena de mando con sus tareas prefijadas y controladas. Pero el trabajador del conocimiento necesita y exige, para desplegarlo, precisamente de grados de libertad, entendiendo que cuantos mayores son estos, más probables resultan aplicaciones diversas capaces de explorar posibilidades nuevas y más se recrean los propios conocimientos”.

Finalmente, dejo la anotación que dice que “las formas organizativas de nuestras empresas -para muchos, las únicas posibles, por ser prácticamente las únicas conocidas en nuestras sociedades- responden, como es lógico, a los conceptos de propiedad y poder imperantes. Así, estructuras piramidales, organigramas y burocracias tratan de asegurar a través de cadenas de mando y control el correcto funcionamiento del mecanismo. Sin embargo, el trabajador del conocimiento es mucho más parecido a una red de personas y equipos, interactuando de formas no predeterminadas” (…) “La organización del futuro se parecerá mucho más a un campo de comunicación que a una máquina”.

Si has sabido masticarlo, te deseo una buena digestión.

—–
imagen recogida de aquí

16 Comments

  1. Ha costao digerirlo, sí (aún estoy en ello)

    ¿Qué pasa cuando es uno el que se autorestringe? ¿autoreactancia positiva o negativa?

    Por otro lado no todos los organigramas empresariales son iguales, algunos son caóticos y aún así se mantienen. Imagínate un partido político, que al fin y al cabo sigue siendo una empresa. ¿Quien ocupa los escalafones superiores? Los presidentes y altos cargos van variando, en función de su productividad (esta se debe en gran medida a la popularidad, han de producir adeptos que les apoyen para mantenerse). Sin embargo estos "mandos" son perennes, y sucede que el personal de más abajo, gerencia, administración etc… está siempre ahí. Y ahí planteo mis dudas, ¿quien debe gobernar a nivel interno en este tipo de empresas? Los de arriba se mantienen de cargos públicos remunerados por las administraciones (o sea pagamos nosotros). Los partidos se mantienen de subvenciones en base a resultados electorales y como no, afiliaciones y donaciones. ¿Se puede encomendar la dirección a un político que en 4 años sus mismos compañeros, probablemente los que estén por debajo de él le darán la patada? ¿Debe dejarse libertad a los que no están tan integrados en la esencia política de la empresa y solo actúan como trabajadores?

    ¿Se me entiende? qué horror!!! esto si que no hay quien se lo fume. Mis disculpas

    PD: A pesar de todo tu artículo me resulta interesante, quizá porque a veces me he planteado cosas similares

  2. Hola Lantia. Bienvenida. haces apuntes muy interesantes.

    visitez leur site web Por un lado hablas de autorestricción. Interpreto que te refieres a cuando somos nosotros mismos quienes anulamos algún comportamiento o pensamiento de nuestro repertorio de conductas o pensamientos. Eso no es reactancia, en el sentido más puro y coherente con la teoría descrita, sino más bien una decisión que puede generarse por múltiples motivos: conducta racional (o todo lo contrario), comportamiento socialmente aceptable (o todo lo contrario), pensamiento más cómodo (o todo lo contrario)…

    La reactancia tiene que ver siempre con la perceción de restricción de la conducta por parte de otras personas.

    http://invest-in-usa.org/usa/sitemap-1.html grocery delivery evansville in Respecto a los partidos políticos, representan a la ideología, que al igual que el estado o la nación, la concebimos como una realidad superior a la que pertenecemos por nacimiento, a pesar de ser un constructo teórico. Los partidos políticos hablan en nombre de dicha ideología. Las organizaciones políticas ejercen su dirección emitiendo órdenes que son transmitidas y deben ser obedecidas. En este tipo de organicaciones debe existir una perfecta comunión entre los mensajes declarados y los miembros que representan esos mensajes, por lo que incluso está mal visto que haya personas con "personalidad propia" que no esté de acuerdo con los mensajes.

    En definitiva, la libertad para pensar y actuar en este tipo de organizaciones es aún más limitada.

    Gracias por pasarte Lantia. Te espero en las próximas.

  3. Hola Raquel. Gracias por pasarte. Iré por allí a leer tu anotación.

  4. He tratado de poner un comentario en el blog de raquelb y me ha resultado imposible. Aunque no sea muy ortodoxo, lo dejo aquí ;-), espero que no te importe, Nacho:
    "He lledado desde conGestióndepersonas. Gracias raquelb. Interesante.
    Pero creo que hay que ahondar más en el concepto de "deseo" y éste no puede ser reemplazado por "necesidad". Te propongo la lectura que se enlaza desde este post:
    http://maitedarceles.blogspot.com/2009/07/conceptuando-sobre-transformacion.html
    Y seguimos conversando, si quieres.
    Un saludo,
    Maite"
    En los comentarios que le hacéis a Lantia coincido bastante, aunque tiene narices que quienes se supone que tienen que transformar la sociedad, eso es hacer política, tengan un concepto organizativo muy poco basado en la libertad…
    Y a ti Nacho, gracias por el post. Has elegido un tema que me interesa muchisimo. Lo de "reactancia" tal como lo explicas me suena a algo así como: ¿por qué las personas son rebeldes? y a mí me gusta más preguntarme: ¿somos libres?
    Un abrazo,
    Maite

  5. Estás en tu casa Maite, siéntente libre para hacer lo que quieras por aquí. Lo último que quisiera es que te entrara reactancia en mi blog ;-)

    Buscando preguntas acerca del por qué las personas somos rebeldes quizá encontremos respuesta sobre los grados de libertad que tenemos las personas.

    Otro abrazo para ti.

  6. Complicado asunto el que planteas.
    No sé si el problema en nuestras empresas es que no somos suficientemente libres… o que no somos suficientemente rebeldes, cuestionando la reactancia.
    O puede que las dos.
    Conceptualizamos con frecuencia sobre "necesidad de libertad" asociada al "trabajador de coonocimiento", pero la verdad es que veo con frecuencia poca rebeldía ante la escasa libertad en la organización del trabajo que se permite dentro de muchas empresas.
    Más bien suelo observar un modo de autorregulación basado en la disciplina personal para con las pautas culturales que marcan la vida de la empresa.
    Si la mayoría de los protagonistas del trabajo de conocimiento realmente se rebelaran contra las armaduras normativas que muchas veces soportan hasta con cierta complacencia, nuestro concepto del trabajo cambiaría mucho más deprisa.
    Yo no dudo que el trabajo de conocimiento realmente rinde y sólo rinde extraordinariamente cuando se ejerce en libertad (conceptualmente es impecable), pero intuyo que hay mucha gente que teme más que reclama la libertad como marco de trabajo. Aquí la pregunta sería: ¿realmente queremos ser libres?

  7. Totalmente de acuerdo Jesús,creo q hay mucha gente que en el trabajo más libertad no le llevaría rendir más sino todo lo contrario. Aqui creo q la personalidad del individuo juega un papel fundamental. No todos somos rebeldes ni queremos serlo,¿ igual es más cómodo seguir unas directrices y no acarrear responsabilidades?
    saluditoss

  8. De tu texto:
    "el trabajador, es consecuencia del alquiler de fuerza de trabajo para hacer funcionar el mecanismo", es el concepto que plateaba Davenport con su trabajador del conocimiento y llamado como "Inversor del conocimiento" que aportaba lo que sabía hacer mas que la fuerza de trabajo como la cita.

    El desarolla en el texto de como un trabajador coloca lo que sabe y calcula el ROIw, o Return of investment of work, es decir un cálculo de su esfuerzo en conoecimiento que aporta como invesión de capital a una empresa. Los intereses se reintegran en salarios, bonos, salario emocional, aceptación, etc

    Han pasado algunos años y el concepto no se ha generalizado, me imagino que visto por el empresario, no sería conveniente, mientras que para el trabajador si. Sería una suerte de inversionista que colocaría su "activo" donde mejor obtuviera dividendos.

    Muchos paradigmas juntos, no?
    Un abrazo querido amigo,
    Alberto

    PD ya veo que tienes un grupo de fans nuevo. me alegro

  9. Hola Nacho,

    Interesante tema el que planteas aquí.

    Yo personalmente opino que en este tipo de organizaciones autocráticas las personas que tienen ansias de llevar más lejos sus conocimientos incluso por encima de sus compañías acaban desapareciendo muchas veces sin explicarse uno que paso. Importa más el que no te salgas del redil ideológico y organizativo que lo que puedas aportar y producir con otra perspectiva.

    La sociedad del conocimiento en la que el trabajo en equipo impera donde todos son uno es el futuro.

    Saludos,

    Juan

  10. Interesantes comentarios. Particularmente interesante me ha parecido el planteamiento de Jesús: "¿Queremos ser libres?" La verdad es que libertad y seguridad siempre se oponen; queremos las dos, pero muchas veces gana el espejismo de la seguridad. Renunciamos a nuestra libertad para que nuestra seguridad quede garantizada. ¿Es el "Miedo a la libertad" del que hablaba Fromm?
    Bien, y si nadie puede garantizar esa seguridad (que es lo que hay), ¿no sería más sensato hacernos conscientes de ello y asumir nuestras propias vidas en sus distintos ámbitos?
    ¿Qué tipo de sociedad queremos?

  11. Jesús ha analizado estupendamente la situación: prima más el temor por la pérdida de la estabilidad y las garantías que te ofrece un salario económico garantizado que el ansia por la auténtica libertad en el ámbito laboral. En consecuencia, como dice Lolus, cabe la posibilidad que las personas no quieran ser rebeldes, quizá por ese mismo miedo que acabo de comentar, y prefieren acatar directrices y trasladar las responsabilidades de los resultados a quienes gobiernan.

    No sé hasta qué punto los trabajadores calculan el ROIW, como comenta Alberto, pero incluso en caso de hacer ese cálculo y salir perdiendo, la persona vuelve a plantearse la decisión en términos del temor antes descrito. Quizá las organizaciones del futuro sean como las que menciona Juan, esas que consigan niveles de autogestión en pequeños equipos de trabajo, en donde los grados de libertad sea mayor.

    ¿Qué tipo de sociedad queremos, Maite? Posiblemente aquella en la que logremos un equilibrio entre lo que queremos, lo que necesitamos y lo que nos ofrecen.

    Si lo que queremos se alinea con cierta necesidad de libertad, buscaremos entre aquello que nos puedan ofrecer aunque encontremos pocas opciones. Aquí el autoempleo puede no ser una opción, sino casi una obligación, ya que es la única forma de dirigir todas las decisiones.

    Si lo que queremos no tiene por qué estar definido por altas dosis de autonomía y libertad de actuación, el tótem "empresa" actúa y se aprovecha de las tendencias organizativas, de modo que puede continuar estableciendo tareas y planificando a sus "recursos humanos" para cumplir con los objetivos propuestos, perpetuando un sistema no del todo coherente con todas las visiones y formas de abordar los propósitos profesionales.

    Un placer teneros por aquí elevando el nivel de este debate.

  12. Hola de nuevo,

    Raquelb, pues a eso me refería, la jerarquía dentro de un partido político (visto desde la óptica de empresa) es bastante caótico. Supongo que debe pasar igual cuando varios hijos heredan la empresa del padre, aunque en ese caso no sé bien como irán las cosas, pero si he vivido más de un caso en que no han sido capaces de ponerse de acuerdo para dirigir y han acabado como el rosario de la aurora, en ocasiones malvendiendo la parte que les corresponde

    Nacho, un partido sigue siendo una empresa. Y ahí es a donde voy: para mantenerlo, además de respetar ciertar ideologías hay una continúa entrada y salida de fondos. Todas las fiestas, congresos etc suponen un enorme gasto, pero es una inversión de cara a próximos comicios poder mantenerse.

    Otro ejemplo: la contabilidad de las elecciones ha de presentarse ante el tribunal electoral de cuentas que posteriormente lo publicará: es una quimera. Todos los grupos políticos en elecciones están sujetos a un límite de inversión para organizar una campaña, parte de la cual es subvencionada. Si te extralimitas de ese presupuesto las sanciones son gordas, y corres el riesgo de perder los beneficios económicos que dan los resultados electorales.

    Si haces balance y ves lo que cuesta una simple cuña radiofónica, o los mecheritos que reparten, panfletos etc… no cuadrarían las cuentas. Ahí entra el conflicto entre el político y el gestor, entre la esencia y la empresa pura y dura. Los políticos, (presidentes de la empresa, secretarios generales etc…) con sus brillantes ideas consideran que todo es poco dejando a los trabajadores el penoso trabajo de cuadrar todo: ideales con situaciones reales. Al final, quien suele dirigir es el de abajo, y el de arriba es como el rey, que solo aparenta.

    Juer, ya me callo, ya, (es que ando aburrida hoy en el despacho y se me ha escacharrao el msn)
    Mil perdones por la pesadez
    Saludos

  13. Muy buena reflexión y debate!.
    Creo que cada uno de nosotros tiene un punto de equilibrio diferente entre libertad y su precio.
    Recurro a wagensberg para esto:

    "Un cerebro, ante el exceso de incertidumbre se estresa. Un cerebro ante la ausencia de incertidumbre, se ofende [aburre]". No sé si es literal, escribo de memoria, pero el mensaje se mantiene.

    Hay muchos trabajadores del conocimiento que aceptan de buen grado los "grilletes" a cambio de estabilidad. Hay una adaptación progresiva "mientras no les toquen mucho las narices, mientras no les hagan sufrir demasiado [y cada uno tiene su nivel de tolerancia en un punto distinto], aceptan morir de aburrimiento. Su vida empieza fuera de los límites de la orgnaización".

    En realidad, y esto sería otro debate infinito, la libertad es una faena!! :-) y no fácil de llevar.

    Creo como expones, que a pesar de todo esto, la creatividad, la pasión, el compromiso emocional con un proyecto, el conocimiento entendido como aplicar lo que somos y sabemos a un objetivo, sólo es posible en un estado de libertad mental y emocional, y cuando crees (aunque te equivoques) que trabajas para tí mismo, cuando el objeto que creas tiene algo de tí, algo en lo que influyes como persona. Es una forma de trascender y perdurar como ser humanos…y os dejo, que me estoy poniendo un pelín trascendental.

    Gran debate.
    Un abazo.

  14. Después de unos días difíciles en lo personal aterrizo de nuevo por aquí… Gracias a todos por participar, hacéis grande este blog con la altura de vuestras anotaciones.

  15. Hola Nacho,

    ¡Bienvenido! Yo también estoy recuperando feeds del verano, por eso llego tarde.

    Me encanta tu blog – "lo bueno, si breve…"

    Hay una frase del último párrafo de Vázquez que creo que resume todo lo que se comenta, en muy pocas palabras: "Si contribuye sólo a los fines de otro…". Creo que ahí radica la cuestión.

    Lo primero de todo es definir "pero, ¿cuáles son mis fines?". Incluso antes de pensar en qué sociedad queremos, debemos pensar en qué YO queremos, y sólo a partir de ahí podremos luego salir a jugar con otros. Ésta creo que es la mayor faena de la libertad, a la que se refiere Odilas. Una vez que eso lo tenemos claro (si es que se puede llegar a tener claro alguna vez), formar parte de un engranaje puede ser perfectamente válido de por vida para alguien con mentalidad de piñón (como muchos militantes en partidos políticos) pero por qué no también de forma coyuntural para el que tiene otras miras. Eso explica la cantidad de gente que hay por ahí vendiendo incluso su dignidad pero buscando construirse un futuro mejor. Es decir, también contribuye a sus fines, volviendo a la cita de Vázquez.

    El problema sobreviene al percibir que no se trata de una situación coyuntural, sino que se trata de una restricción de libertad real y permanente. Me da la sensación de que la reactancia, en los términos que describes, es la reacción más natural. A partir de ahí analizar el equilibrio / ROIw y de nuevo tomar una decisión: ¿sigo, me marcho… u organizo la revolución desde dentro?

    Una vez más muchas gracias por la oportunidad de comentar y un saludo muy cordial,

    Jaime

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