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Posted by on 9 jul, 2009 | 11 comments

Posicionamientos profesionales: libertad o identidad

Posicionamientos profesionales: libertad o identidad


En la sociedad capitalista contemporántea el significado del término igualdad se ha transformado. Por él se entiende la igualdad de los autómatas, de hombres que han perdido su individualidad. Hoy en día, igualdad significa “identidad” antes que “unidad”. Es la identidad de las abstracciones, de los hombres que trabajan en los mismos empleos, que tienen idénticas diversiones, que leen los mismos periódicos, que tienen idénticos pensamiento e ideas. (…) La sociedad contemporánea predica el ideal de la igualdad no individualizada, porque necesita átomos humanos, todos idénticos, para hacerlos funcionar en masa, suavemente, sin fricción; todos obedecen las mismas órdenes y, no obstante, todos están convencidos de que siguen sus propios deseos. Así como la moderna producción en masa requiere la estandarización de los productos, así el proceso social requiere la estandarización del hombre, y esa estandarización es llamada “igualdad”
Erich Fromm, El arte de amar, 1959

Pone los pelos de punta comprobar que hace 50 años se estuvieran escribiendo cosas que tienen una vigencia terrible, ¿verdad? El texto lo encontré en el estupendo libro de Maite Darceles, Guías para la transformación, en el que se describe de manera estupenda el paradigma organizativo imperante y las consecuencias en las personas, que en parte es de lo que vamos a hablar aquí ahora.

Yo por mi parte ya defendí antes de prestar atención a este texto de Fromm, en 5 realidades que influyen en el modo de dirigir organizaciones, que de alguna manera las personas quieren alcanzar una imagen de lo que para él supone ser un individuo pleno y realizado a través del trabajo. Esa imagen no la configura la propia persona, sino que es una percepción de una forma de ser “profesional” estandarizada por la sociedad. Esa estandarización de la imagen produce patrones de comportamiento que inhabilitan el desarrollo de personalidades propias, ya que suele ser más fácil adaptarse a un rol prefabricado que crearse una verdadera marca personal. La estandarización es un hecho, es una realidad, en 1959 y en 2009.

La pregunta es, ¿no es un más confortable tener un patrón de comportamiento asumido por la sociedad que tener que crear nuestras propias perspectivas personales? Viene a cuento esta pregunta porque hace un par de entradas de este blog se leía en este blog en forma de perla lo siguiente: Que te digan lo que tienes que hacer te deshace como persona, mientras que si tienes capacidad de decidir sobre lo que haces, el trabajo te enriquece

En dicha entrada hubo un comentario muy inteligente de Jaime Izquierdo que decía lo siguiente:

Yo creo que hay personas / trabajos / momentos / circunstancias que, independientemente de la capacidad de decisión que tengas te convierten en miserable; y misiones encomendadas extraordinariamente gratificantes.

Las cosas no son blanco o negro, cómo no. Pero me encuentro ante dos modelos de personas, que seguro que tiene grises de por medio, a saber:

  • Las que buscan la libertad en la mayor parte de los minutos de su vida, de tal forma que trabajar en escenarios en los que las decisiones importantes sobre sus funciones y acciones no proceden de sí misma le produce urticaria, desmotivación y desasosiego. Que le digan lo que tienen que hacer le deshace como persona, desestabiliza su búsqueda vital del placer por el control de las situaciones laborales.
  • Las que buscan escenarios de comfort social renunciando a ser una excepción (el estadio ético en la filosofía de Kierkegaard), de tal forma que prefiere asumir opciones y decisiones profesionales impuestas, de tal forma que sólo tenga que ejecutar, sin más preocupaciones que las de cumplir con su obligación. Que le digan lo que tienen que hacer no le deshace como persona, sino más bien la reafirma y la confirma como parte de un modelo organizativo establecido, en donde las personas son divididas entre aquellas a las que les corresponde pensar y aquellas otras que sólo han de ejecutar lo que se les ordena (o se espera de ellas).

Muy denso todo esto, ya.
¿Tú qué opinas?
¿En qué extremo de este continuo te ves?
¿En qué extremo de este continuo ves que se sitúa la mayor parte de la gente?

11 Comments

  1. Un amigo mío dice que hay dos tipos de personas: los jugadores y los juguetes. La idea es conceptualmente la misma pero expresada de forma mucho menos refinada :-)
    El jugador crea juegos, define las reglas, juega, gana…
    El juguete es también necesario para el juego pero su papel es pasivo; simplemente está ahí.
    Personalmente llevo muy mal que me digan lo que tengo que hacer, sobre todo si no está sujeto a discusión. Creo que mucha gente se autoposiciona en este primer grupo. No tengo tan claro que la realidad coincida.

    Me gustó mucho el post.

    JM

  2. Entre los dos extremos flotan dos palabras “éxito” y “adaptación”. Al final lo que se está midiendo es nuestra capacidad de frustración respecto al éxito y a la adaptación. Lo que diferencia a unas personas u otras es la capacidad de trabajo y sacrificio para conseguir lo que uno se propone. Algunas personas asumen o no desean involucrarse más en su vida sino trabajar unas horas cómodamente y después irse a casa a disfrutar con lo que pueden conseguir en el resto de tiempo libre, asumen que no quieren más pero eso no les inhabilita como persona sino que incluso puede comportar mucha mayor inteligencia por aceptar una situación vital. Las personas desmotivadas no pueden descargar su culpa en la organización ya que todos tenemos capacidad de decisión y movernos para buscar nuestro placer laboral, ya sea dentro de la organización o buscando activamente un nuevo empleo. Lo que nos deshace como personas no es la incapacidad de las empresas sino nuestra propia incapacidad. El éxito consiste en adaptarnos a la situación que se nos presenta, cambiarla en base a lo que queremos conseguir y ser feliz en el intento.

  3. Hola Nacho,

    Interesante post el que planteas aquí.

    Yo personalmente pienso que abunda hoy en día más los del segundo grupo que quieren que les digan lo que tienen que hacer para ejecutarlo y punto. No quieren asumir responsabilidades ni mucho menos decidir nada.

    Creo que lo ideal es un término medio porque tampoco es bueno ser al 100% del primer grupo porque siempre vamos a tener que consensuar posturas y decisiones con nuestros colegas y responsables. No podemos pretender hacer y decidir siempre lo que queremos hacer y cuando a nivel profesional.

    En el mundo laboral el trabajo en equipo conlleva comunicación y paciencia.

    Eso si, si sólo se puede ser de un grupo me decanto más con los del primero porque soy una persona con mucha inquietud que necesita seguir evolucionando.

    Saludos,

    Juan

  4. Hola Nacho:
    Tu mismo hablaste de los grises. Creo que los extremos generalmente se tocan y la mayoría de las personas se mueven en su mundo laboral, en su zona gris. Un poco de confort, un poco de entusiasmo.
    Si estas de algún lado, corren el riesgo que los boten por flojos o por revolucionarios.

    Los creadores de paradigmas, no son bien aceptados en todas partes.
    Tambien depende del estado de ánimo; si estas depre, pensarás en trabajar en el rango de facilidad; si estas feliz, seguramente trabajaras dentro del rango superior del creador de paradigmas.

    Me encanta tu nueva forma de postear amigo,
    Un abrazo,
    Alberto

  5. Yo estoy de acuerdo con ese comentario de Jaime Izquierdo: hay momentos o circunstancias de ambos tipos.
    Supongo que la inteligencia emocional de cada uno nos puede ayudar a sobrellevar esos trabajos poco gratificantes (durante un tiempo) si pensamos que estamos avanzando hacia un trabajo de los que nos motivan.

    Buen post!
    Saludos,

    Luis

  6. Interesante propuesta, no densa… Creo que, más allá de los tonos de gris, que existen y son infinitos, hay un efecto perverso que se da con cierta frecuencia: las personas "que buscan escenarios de comfort social renunciando a ser una excepción" actúan mediante mecanismos colectivos contra las iniciativas de "quienes buscan la libertad en la mayor parte de los minutos de su vida", cuando esa búsqueda interfiere en la vida contemplativa de los primeros, agitándola. Se hacen fuertes y muy limitativos frente a cambios. Un grave problema para los primeros…

  7. @José Miguel, quizá hubiera sido mucho más sencillo explicar el mensaje de este post con el ejemplo que has puesto de jugadores y juguetes. Me ha parecido fantástico. Gracias por pasarte. :-)

    @José Ignacio "lo que nos deshace como personas no es la incapacidad de las empresas sino nuestra propia incapacidad". Lo tuiteo porque es estupendo.

    @Juan Martínez,desde luego hay que tener paciencia si se está posicionado en el primer lugar. Un saludo.

    @Alberto, me alegro que te guste esta nueva forma de postear. Otro abrazo.

    @Luis, sin duda la IE es clave para soportar todas las situaciones de incomodidad personal y profesional. Gracias por pasarte.

    @Jesús, interesantísimo y muy real lo que cuentas: los conservadurismos siempre frenan los avances porque parecen mejor organizadors, ¿no? Gracias por pasarte.

  8. Bueno, en realidad seguimos usando los mismos parámetros que permitieron nuestra evolución como primates inteligentes, sólo que seguimos sorpendidos de nuestra forma "masiva" e igualitaria de ser… No es una cuestión de retroceso ni tampoco para preocuparse… Todos no podemos ser jugadores (yo los llamo líderes), y es por eso que hay más juguetes (yo los llamo "followers"), es la naturaleza de nuestra especie que permite estas conductas. No creo que sean motivo de alarma, pues son nuestra herencia ancestral. Simplemente hemos evolucionado a nivel tecnológico más rápido que a nivel biológico y de allí estos "gaps" sociales.
    SM

  9. Hola Nacho,

    Antes de nada, muchas gracias por la referencia.

    Pensaba hacer un comentario más o menos sesudo sobre el equilibrio de las motivaciones de MacClelland, pero se me ha venido a la cabeza un ejemplo más interesante, por gracioso:

    "Dice el General:

    - ¡A ver!, los que en su casa manden ellos que se pongan a mi izquierda, y los que en su casa mande su mujer que se pongan a mi derecha.

    Total, que todos se ponen a la derecha menos un Coronel, que se pone a la izquierda.

    - Vaya, enhorabuena, Coronel.

    - Bueno, mi General, verá, yo me he puesto aquí porque me lo ha dicho mi mujer…"

    Yo creo que la zona gris tiene más que ver con que en cada momento, en cada circunstancia, decidimos si queremos jugar o ser juguetes, usando el símil que ha traído José Miguel (por cierto, demoledor).

    Y es verdad que ahora parece que hay mucha gente que prefiere eludir responsabilidades, pero creo que tiene mucho que ver con una cierta exigencia que hemos vivido durante años para tomar según qué responsabilidades sin una adecuada recompensa. Si en la sociedad cala (y vaya si en la nuestra está calando) la percepción de que el esfuerzo no merece la pena, es preferible el mínimo asegurado de ser juguete al esfuerzo no siempre recompensado que exige ser jugador. La sociedad entonces se vuelve inmovilista (y borrega), y eso es muy preocupante.

    Por cierto, ¿sabéis que en España ya hay casi tantos funcionarios como empresarios? Así nos va.

    Muchas gracias de nuevo Nacho por la oportunidad de comentar, y un saludo muy, muy cordial,

    Jaime

  10. Yo soy de los que cree que estamos en continua evolución, pero que sin embargo usamos los mismos criterios que hace siglos. Y este post tuyo muy ineteresante de verdad así lo refleja.

    Muchos proponemos la idea de "marca propia", pero entonces ¿no es eso en parte algo contrario a la "igualdad"? Si todos somos diferentes ¿dónde queda la igualdad?

    Yo creo que este término va a unido a una serie de ideas brlantes que nos encanta a veces decir, y que nos llenan la boca de orgullo y satisfación (como dirñía el otro), pero que en la práctica la igauldad es un término "de mode".

    Muy buen artículo amigo

  11. Estarías en uno u otro, dependiendo del grado de conocimiento que tengas de la materia, cuanto más sabes màs capacidad de decisión tienes y más te frusta que no puedas utilizarla

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