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Posted by on 7 feb, 2009 | 21 comments

Discusiones sobre el contrato fijo

Si la calidad de una entrada de blog se evalúa por la intensidad y calidad de los comentarios, sin duda Raúl Hernández (Vida de un Consultor) en su post “El grial del contrato fijo”, ha quedado en primer lugar para mí en esta semana. Y es que esa cantidad y calidad de comentarios se generan por la capacidad que ha tenido Raúl de poner encima de la mesa determinada forma de pensar en torno a un tema delicado (los contratos fijos), generando discusión y polémica, ya que muchos no comparten los argumentos expresados. En todo caso y estando más o menos de acuerdo, el hecho de que contengan una buena dosis de realidad aunque sea (o gracias a que sea) politicamente incorrecta transmitirla, ya merece la pena reflexionar sobre él.

Saco del mencionado blog el fragmento que motiva este post:

“El contrato fijo significa, en esencia, crear una barrera a la ruptura del contrato. Barrera que solo aplica, por cierto, en favor del trabajador: si el empresario quiere poner fin a la relación laboral (casi por cualquier motivo: lograr la calificación de despido procedente es una utopía incluso con motivos de peso) tiene que pagar una indemnización. Si el trabajador quiere poner fin a la relación laboral… simplemente se va. Es decir, para el empresario no hay ningún incentivo intrínseco para hacer contratos fijos (aparte de que coyunturalmente se establezcan artificialmente vía deducciones en cuotas de la seguridad social, etc.); es más, hay un incentivo negativo porque hacer contratos fijos significa atarse de pies y manos si en el futuro, por cualquier razón, decide dejar de contar con ese trabajador.”


Si mi anterior post era para poner en valor a las personas y la forma de dirigirlas, aún en tiempo de crisis, éste quiere proclamar la situación del pequeño empresario (Pymes y MicroPymes).

Según el Retrato de la Pyme del Ministerio de Industria, el 42.8% de las empresas españolas tienen entre 1 y 9 personas asalariadas. Y el 51,3% de las empresas están compuestas solamente por el empresario o emprendedor que decidió que era una buena opción lo del autoempleo. Es decir, que si ponemos en una rueda de reconocimiento a 10 empresarios españoles, 9 serán personas que tienen su propio negocio y que, probablemente, les gustaría generar cada vez más riqueza, creciendo en capital económico y, por lo tanto, en capital humano que permita ese crecimiento.

En ese momento el empresario de la empresa NOMBREDEEMPRESA puede tirar de la familia o los amigos (“¿mezclo la amistad o la familia con los negocios?”, se pregunta el emprendedor) o buscar a alguien que no conoce para intentar convencerle de que su futuro profesional puede tenerlo en la empresa NOMBREDEEMPRESA, porque él quiere crecer con los que crezcan con él (“¿cómo hago para encontrar a alguien que sea como yo, que haga las cosas como yo, pero sin que sea dueño de la empresa?”, sigue dudando el empresario).

(A todo esto, me encuentro que los emprendedores pueden acceder facilmente al conocimiento del tipo “contabilidad para no financieros”, “cómo hacer bien un plan de negocio”, “subvenciones a troche y moche”, “habilidades comerciales”, “marketing con pocos recursos”… pero nunca “cómo seleccionar personas como dios manda”, pero esto da para otro post).

Y de repente se encuentra con la pesona ideal. Está comprometida con la misión de la empresa/emprendedor, con la visión de la empresa/emprendedor, con los valores de la empresa/emprendedor y, además, comienza a generar negocio  en buena parte gracias a este trabajador/a que ha incorporado.

Bien, pues ahora volvemos al contrato fijo. El emprendedor blinda, o al menos eso cree, al buen empleado con un contrato fijo. “Vende” la idea del contrato fijo porque cree que esa persona ha pasado a la categoría de imprescindible y que le gustaría contar con ella para los restos, ya que ha demostrado un compromiso con la compañía adecuado. Y la persona “compra” la idea del contrato fijo y lo firma, garantizándose el acceso a créditos y a una vida personal más estable, ya que piensa que pasará bastante tiempo en la empresa y, si la despiden, habrá conseguido como mínimo engordar el curriculum en áreas profesionales de su interés y, además, un pellizco en forma de indemnización.

Pero es que este acto de compra – venta tiene una endiablada letra pequeña que dice: Pequeño empresario, que sepas que si este trabajador absorbe tu know how, conoce y trata a tus clientes como lo podrías hacer tú y hace extraordinariamente bien su trabajo, este trabajador va a tener dos opciones cuando pase algún tiempo contigo:

a) La competencia se va a fijar en él/ella. Tu debilidad sigue siendo que eres una empresa en crecimiento y, por lo tanto, por mucho que crezcas, siempre habrá un competidor que se encuentre mejor posicionado que tú en el sector. Bien, pues tu empleado/a podría irse con ellos y no recibirás nada a cambio. Es más, puede que si esta persona hace las cosas con sutilieza (o sin ella) podría hasta robarte clientes una vez que se encuentre en la otra empresa.
b) ¿Te has dado cuenta que esa persona lleva tanto tiempo contigo que sabe hacer las cosas casi como tú? (tú le has enseñado a hacer las cosas por el bien de tu empresa, recuérdalo también). Bueno, pues en este caso debes saber que un día te dirá que no puede más, que le ha salido una oportunidad, que si tal, que si cual… que deja la empresa en definitiva, y te la encuentres a los pocos meses como empresario, haciendo las mismas cosas que hacía contigo; trabajándose a tus clientes (que eran suyos porque le diste esa autonomía) y haciendolos suyos categóricamente de la noche a la mañana.
Igual digo una locura, pero ¿no es cierto que el pequeño empresario está algo desamparado?
Una reflexión (quizá algo inmadura) que me hacía cuando leía el texto de Raúl de más arriba: ¿sería muy descabellado que hubiera algún tipo de contrato indefinido que recogiera una cláusula de rescisión? Sí, como en el mundo del fútbol.
Si el empresario quiere rescindir un contrato fijo debe indemnizar al empleado. Y si el empleado decide rescindir el contrato indefinido porque quiere ir a otra empresa o porque se lo quiere montar por su cuenta… ¿no debería el empresario de igual manera ser indemnizado? Quizá el empresario, para hacer un contrato con cláusula de rescisión, debiera igualmente poner otro tipo de cláusulas hacia el empleado (en forma de mejor salario, mejores incentivos, garantía de percibir un % de los beneficios netos… no sé).
Ya digo, igual es descabellado, pero lo mismo hay pequeños empresarios que verían este tipo de contratos como una garantía de disponer de los mejores recursos humanos sin miedo a que le hagan la trececatorce.
Dejo para terminar este vídeo de Vaya Semanita, porque si has leido hasta aquí, merece la pena que salgas con una sonrisa (espero no herir las sensibilidades de los funcionarios).

21 Comments

  1. Gracias por tus palabras, y por tu post. Como bien dices, son los comentarios los que le han dado intensidad al tema que yo planteaba. Tema con muchos matices, por supuesto, pero que muchas veces no se plantea.

    Yo creo que sí, que el pequeño empresario tiene demasiadas barreras. Y es precisamente el pequeño empresario el que saca adelante un país, así que lo lógico sería protegerle y ayudarle… y no ponerle cruces encima. Porque si no, si tiene que mover cielo y tierra para ganar (con riesgo) un mísero %… entonces mejor cierra, y ni actividad económica, ni empleo ni gaitas.

  2. Hola Raúl. Gracias por pasarte. Otra pregunta interesante es saber si “la patronal” vela por los intereses de los empresarios tanto como los sindicatos lo hacen de los trabajadores.

    Un saludo.

  3. Hola Nacho, yo más bien pienso que NO es el pequeño empresario el que saca a delante al país, sino los empleados que este pequeño empresario contrata; así que son las personas y no las empresas (ni siquiera las autónomas) las que llevan el gran peso… Y sobre los contratos fijos, opino que hay que haber vivido y sufrido trabajando de distintas formas “para otros”, para poder ver su verdadero significado; pues aunque cada quien tiene el derecho de percibirlos como se le antoje, son los que los anhelan los que pueden hablar sobre ellos de forma objetiva.
    SM

  4. Hola SM.
    Discrepo parcialmente cuando consideras que son las personas y no las empresas (ni siquiera las autónomas) las que llevan el gran peso de “sacar adelante el pais”.
    Discrepo porque los comportamientos, las funciones, las tareas… de estas personas (asalariadas) son dirigidas por un pequeño empresario que tiene una estrategia de desarrollo en su cabeza y ha sabido transmitírsela a esas personas, dotándole de experiencia profesional y formación para su desempeño.
    Un saludo

  5. Hola Nacho, Te relato lo que pasa en la empresa pyme donde trabaja mi mujer, en donde los asalariados son (como bien apuntas) dirigidos por el pequeño empresario dueño de la empresa que tiene una estrategia, pero en donde resulta que dicha estrategia sólo se centra en recuperar la inversión en un año a costa y en detrimento de los empleados, así que no hay formación y si éste ve que la empresa no lo hace rico, entonces comienza a despedir, incluso cubriendo los costos y obteniendo beneficios (aunque escasos)…

    Ya sé de que se trata de un pequeño ejemplo, pero no por eso deja de tener altas probabilidades de estarse replicando y repitiendo por toda España…

    Lo que quiero decir es que las pymes y sobre todo los autónomos, se creen el motor del país, pero no lo son. Si que contribuyen, como todos, a la productividad y el consumo, pero no están en la punta de la lanza; y no están, por el tipo de metalidad que posee el autónomo español; es una cuestión de cultura en donde han estado llorando por su condición de supuestas víctimas desde que empezó la crisis, pero sin llorar cuando han de despedir y sin pensar que la crisis la estamos viviendo la mayoría (no todos) aunque hay muchos que no son así, un alto poprcentaje si que lo es… es eso lo que quiero decir.

    Saludos
    SM

  6. Hola SM.

    Fíjate que te decía que discrepaba parcialmente, y es porque no podemos caer en el juego de las generalizaciones.

    Ni es posible generalizar diciendo (como he dicho yo) que el pequeño empresario está desamparado (en términos absolutos) ni es posible generalizar queriendo decir que el autónomo español no dispone de una cultura y mentalidad dirigida a la sana competitividad y el desarrollo económico y social a través de un proyecto empresarial.

    Dicho esto te doy la razón y confirmo que el caso de tu mujer se está replicando por otras zonas de España (tengo una amiga que sufre los desatinos, torpezas y egoísmos de un pequeño empresario).

    Pero también se están multiplicando y ganando terreno aquellos pequeños empresarios que pretenden el desarrollo de un negocio desde un punto de vista estratégico, integrando en la generación de riqueza a las personas que están involucradas en el proyecto (=los asalariados).

    Para este último tipo de emprendedores van dirigidas las reflexiones de este post. Y es que si bien es cierto que nuestra cultura empresarial y emprendedora está por desarrollar, el contexto no acompaña a facilitarle las cosas a aquel que dispone de buenas ideas y buenos planes de negocio.

  7. Hola Nacho, ¡vale!… aclarado el punto… Concuerdo que lo mejor es no generalizar, ni para lo bueno ni para lo malo; tenemos de todo en este país, pero aún nos falta (me incluyo) madurar culturalmante para poder ponernos a la altura del verdadero desarrollo.
    SM

  8. Muy interesante el debate entre SM y Nacho Muñoz.

    Al fin y al cabo, el empresario es persona, y los trabajadores son personas.

    Parte de todo pasa porque el empresario sea consciente de quíen es y qué es (PERSONA) y que a su vez sepa que los que trabajan junto a el también lo son.

    Desde ese punto de vista, el plan estratégico será más coherente con todos. No se remitirá exclusivamente a $ (que a la postre es de lo que sobrevive una empresa), si no que gracias a ello, se valorará a los integrantes de la organización y, seguro, se crecerá más y mejor.

    Un saludo.

  9. Hola Jesús.

    Ahí está la clave en la PyME, que desaparezca la cultura del pelotazo y que los empresarios cuente con sus personas para trazar la estrategia.

    En todo caso, sigo pensando que el pequeño empresario (el bueno, el de la competitividad sana) está algo desamparado con las normativas actuales…

  10. Estoy totalmente de acuerdo con la opinión de Jesús, tanto los asalariados como empresarios o autónomos son personas trabajadoras, y el trabajo es la base del beneficio (de lo que sobrevive una empresa)

    En relación a las normativas actuales, creo que están necesitadas de cierta actualización. En generaciones anteriores (y yo también generalizo) el anhelo del trabajador consistía en entrar a formar parte de una empresa y conseguir el contrato fijo, sinónimo de estabilidad.

    Pero esto ha cambiado para el trabajador actual, el movimiento entre empresas es constante, y al igual que ha cambiado esta variable también lo deberían hacer las reglas (normativas) que rigen los contratos.

  11. Dicen que quien pone la regla pone la trampa ¿no? Estoy de acuerdo con Ismael, las normativas deben cambiar al mismo ritmo que cambia el entorno (trabajadores, empresarios…) y por supuesto deben buscar el equilibro entre los intereses del empresario y los del trabajador. Las reglas para formalizar esta relación tienen que aportar seguridad y limites a ambas partes y así crear la confianza necesaria para que el empresario pueda pensar en las personas (no solo dinero).

    Y sí, puede que algunos empresarios estén desamparados pero creo que como bien dices Nacho, es muy importante que también aprendan “”cómo seleccionar personas como dios manda”, que les ayudara a no pillarse los dedos.

  12. Creo que tanto el empresario como el trabajador se necesitan mutuamente, pero esta situacion deberia estar regulada de manera que una de las partes (empresario) no se viera siempre perjudicada ante la salida del empleado fijo. Tambien creo que en ciertas ocasiones el empresario deberia cuidar mas a sus empleados ya que siendo fijo cualquiera no se va de su trabajo.

  13. Si que es cierto que el empresario está mas desamparado(legalmente)que el trabajador pero esto es debido a la gran lucha que desde hace muchos años vienen peleando los trabajadores ya que el poder de un empresario ha echo que muchos trabajadores sean aún más débiles, ahora bien es cierto que tal como expresan Ismael y Yara, ls tiempos cambian y está en la mano de los emprearios luchar por sus interes, un ejemplo es la evolución que ha tenido la figura del autónomo que es tanto empresario como trabajador y poco a poco va obteniendo más protección.

  14. Jesús, Ismael, Yara, Carmen, Miriam…

    Me alegro veros por aquí. Espero que esto no haya sido un simple ejercicio de clase y que realmente logréis ver el potencial que tienen los blogs como herramientas para leer, opinar, conversar sobre distintos temas que profesionalmente nos une.

    Este post fue originado tras la lectura de “El grial del contrato fijo”, de consultor anónimo, que os recomiendo leer (artículo y comentarios) ya que no tiene desperdicio.

    Espero veros más a menudo por aquí.

  15. Hola a todos. Hola Nacho.

    En los tiempos que corren el contrato indefinido está obsoleto y anticuado y deberían proponerse nuevos modelos de relación laboral entre trabajador y empresario. Sin embargo, también por los tiempos que corren (sin mencionar la palabra que todos estais pensando) el contrato indefinido es la única salvación de muchos trabajadores, como es mi caso. Yo mientras pueda me agarraré a mi contrato indefinido cual clavo ardiendo.

    Saludos

  16. Yo en mi opinion no estoy de acuerdo con los contratos fijos porque si te pones a pensar cuantas personas hay confiadas y realmente no elaboran su trabajo o hacen lo minimo, necesario para desempeñar su puesto pero estan acomadadas ya que al empresario le sale mas rentable tenerlo que despedirlo. Creo que lo que has comentado de los futbolistas de algun modo en las empresa deberia de ser asi es una locura pero creo que en esta situacion es el pez chico el que se come al pez grande.
    Un saludo

  17. Hola a todos! Mi opinión es que (y siempre teniendo en cuenta el riesgo de las generalizaciones) el empleado suele encontrarse en una posición más débil que el empresario y está en inferioridad de condiciones a la hora de negociar ciertos aspectos.

    Ahora bien, realmente con los contratos fijos se puede presentar un verdadero problema para el empresario, que con probabilidad no va a invertir lo necesario en la formación de un trabajador que cualquier día puede irse.

    Y desde el punto de vista del trabajador, como ha dicho HF, un contrato fijo es el objetivo a conseguir de muchos de nosotros. ¿Por qué? Todos lo sabemos: aunque la situación esté cambiando, es una garantía de estabilidad (pirámide de Maslow chic@s!).

    La solución a esto sería un enorme cambio social, cuyos primeros pasos ya estamos viendo no sólo en las nuevas formas de contrato, sino en la misma mentalidad de gente que, como nosotros, estamos preparándonos para ser trabajadores o empresarios del área de RRHH.

    -confianza basada en el respaldo mutuo de necesidades de seguridad: ¿un imposible entre trabajador y empresario?-

  18. Hola a tod@s,

    Hoy día toda relación (ya sea laboral o de otro tipo) tiene un final, que puede ser bueno o no, DEPENDE del ojo con el que se mire, ya sea del empresario o del trabajador (que es el tema que nos concierne en estos momentos).

    En este caso es una relación laboral, donde cada una de las partes se aprovecha de la situación e intenta sacar el máximo provecho (en condiciones normales).
    Desde el punto de vista del empresario, éste pretende sacar la máxima rentabilidad, aumentar volumen de negocio, balance económico anual x por 10, con respecto al año anterior, a mínimo coste, exprimiendo al máximo las capacidades de los RRHH de su compañía (siempre y cuando gestione bien su negocio, tenga una visión estratégica de su organización).
    Por otro lado, el trabajador, dependiendo si es nobel o no reaccionará +/- rápido ante la situación de negocio de la compañía negociando, en el mejor de los casos, una retribución fija+vble en función de la valía y de su capacidad de búsqueda de negocio.
    Si el empresario pretende conservar o mejorar el capital humano de su empresa, tendrá que estar muy atento, observar y escuchar a sus empleados. Intentando cubrir las necesidades que en esos momentos tengan sus trabajadores (económicas, formación, desarrollo, etc.), generando expectativas de desarrollo, multitud de elementos que son necesarios para aumentar el compromiso de los RRHH al proyecto de la empresa.
    Para ello, el gerente ha de ser muy bueno, debiendo saber ¿hacia dónde va la empresa? ¿con qué empleados cuento? ¿qué me puede aportar ellos para mi proyecto empresarial? ¿qué necesitan y qué les puedo ofrecer con este proyecto?
    Se deberá contar, por tanto, con gente que será imprescindible u otras +/- reemplazables. A los primeros tendrá que mantenerlos el máximo tiempo posible y que crezcan a la vez que la empresa. Y los segundos, …, buscarán otro empleo, en el momento que la empresa ya no les responda.

    Es ley de empresa.

  19. hola!yo estoy de acuerdo en que quizás se deberían actualizar las normativas para que el empresario no saliera siempre perdiendo con el contrato fijo, xq asi conseguimos q se lo piense 2 veces antes de hacerlo. Y por otra parte tb como ha dicho carmen los empresarios deben cuidar bien a sus trabajadores, xq nadie deja un trabajo fijo asi cm asi, sino es x otro con muchas mejores condiciones

  20. Estuve pensando mucho y la verdad es que lo tengo dificil, pero intento dar alguna visión alternativa.
    Las personas evolucionan, y si un trabajador se te va, no creo que sea la culpa de que tenga un contrato fijo, se te va porque ha cambiado, puede ser mas feliz, mas rico, mas independiente, etc., que estando contigo. Y si tan bueno es, el empresario ya habrá amortizado suficientemente su inversión inicial, y si no lo ha hecho, no será tan buen empresario. Me consta que existen cláusulas que recojan un periodo de permanencia obligatorio y otras que recojan la prohibición de hacer competencia desleal una vez terminado el contrato de trabajo, si no se cumple estas cláusulas, el empresario puede demandar al trabajador y obtener una indemnización por daños y perjuicios.
    Seguro que da rabia perder a un buen trabajador pero forma parte del juego, y al final, no es así que a la hora de la verdad ¿todos somos imprescindibles?

  21. @Human Forces:
    haces bien agarrarte a un indefinido con la que está cayendo

    @Rocío:
    ¿entonces también compartirías la existencia de cláusulas de rescisión? ni imagino como se pondrían los sindicatos, pero a mi me parece buena idea.

    @Israel:
    utópico quizá, muy interesante.

    @Susy:
    interesante reflexión susy. Espero que continues por otros post aportando.

    @Helena:
    los sindicatos no veas como se pondrían cuando escucharan que el empresario sale perdiendo… pero es que es así, tal y como dices.

    @Sara:
    si bien es cierto que nadie es imprescindible, tampoco deja de ser cierto que si una persona la formas, la desarrollas, le entregas clientes… y se va con todo lo que le has dado, el empresario sale perdiendo y da la sensación que la persona ha utilizado a la empresa durante todo el tiempo del contrato.

    Muchas gracias a todos, os espero en otros posts.

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