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Posted by on 2 jul, 2008 | 3 comments

Reflexiones en 15 minutos (sobre gestión empresarial)

Reflexiones en 15 minutos (sobre gestión empresarial)

Autor: Sergio Álvarez

Andaba yo el otro día por una librería en busca y captura de algún nuevo libro de mesita de noche o manual de cabecera en lo que a la gestión de personas y empresas se refiere, cuando de nuevo me volví a encontrar a mi amigo Sun Tzu, ese chino, con postgrado en la universidad de la vida e inesperado experto en planificación empresarial. Que mala leche tenía el “jodío”, pero que bueno era dirigiendo a sus tropas.

Me dio que pensar un par de cosas.

Lo primero, la falta de originalidad y creatividad de los autores contemporáneos, más por la labor de “fusilar” lo ya escrito y buscar reflexiones y adaptaciones de las lecturas que encuentran, que de sentarse en un folio en blanco y tratar de mostrar el conocimiento que, tras muchos años de experiencia, han recopilado sobre las diferentes materias de la gestión empresarial, o de otro tipo.

Tras este ataque a la falta de originalidad me vino un sentimiento de culpa y de identificación con los escritores actuales y me dije, si ellos los copian quizás es que estos personajes históricos pueden ejemplarizarnos muy gráficamente sobre algunas teorías y formas de actuar que a todos nos pueden venir bien, en nuestra vida cotidiana y en lo laboral.

Una vez hermanado con esta segunda tendencia (además es más cómoda, que duda cabe) me dispuse a buscar algún personaje histórico que me trasmitiera la esencia de su conocimiento, y caí en la cuenta de un libro que llevo años sin siquiera echar de menos, la Biblia. Me dije, lo debe tener todo: va de un personaje histórico, tuvo muchísimas vivencias personales… y además me ahorro un dinerito, que en esta época de crisis no está de más.

Antes de sentarme a hojear algunas páginas, epístolas, salmos… o como se llamen, pensé que el personaje de Jesucristo no ha sido muy usado en manuales de liderazgo empresarial. Extraño hecho y digno de una reflexión más calmada. La verdad es que ese tal Jesús, según mi entender tiene todo lo necesario para ejemplarizarnos y trasmitirnos formas de actuar y de entender.

Sin llegar a profundizar mucho, creo que me puede servir como imagen y ejemplo en materias de liderazgo. Sobre todo por varios aspectos:

En un primer momento, fue “monje antes que fraile”. Es decir antes de ser el líder de masas que fue, aprendió de su entorno, los sacerdotes, la familia… Este conocimiento desde la base y de los aspectos más básicos, supongo yo, que le permitió tener una mayor cercanía con sus discípulos y la gente que le seguía. Le hizo ver que pensaba y sentía esa gente (ASERTIVIDAD), y a sus discípulos, esa procedencia de humildad les hizo identificarse con él.

Otro aspecto digno de estudio, fue su predicar con el ejemplo. Absolutamente todas las teorías actuales sobre liderazgo están de acuerdo en que uno de los principales impulsos y motivaciones de nuestro equipo es el sentir que los superiores jerárquicos pasan por las mismas circunstancias, incluso peores que sus discípulos. Nada mejor que dar, sacrificarse por los demás, para que sus discípulos asumieran que si su líder lo había hecho, ellos tendrían que replicarlo. Que se lo digan a Luis Aragonés, pido disculpas por la comparación, pero en estos días todos lo hemos visto. De ser machacado por la prensa y entorno a ser aclamado por su equipo y la sociedad.

Este punto creo que es de trascendental importancia en cuanto a la transmisión del liderazgo. Ese esfuerzo extra, el ser el último que abandona el barco en un naufragio, el ser el primero en atacar una cota en una batalla seguido de tus tropas… hace que nuestros equipos asuman que ellos también deben de dar el resto y que si su superior jerárquico confía en su esfuerzo e iniciativa ellos no tienen nada que temer.

Y por último y para no extenderme demasiado (si tiene aceptación, prometo leerme más en profundidad los evangelios), es su capacidad para ahorrar costes y flexibilizar los presupuestos. Lo único que me queda que decir es que la parábola de la multiplicación de los panes y los peces es todo un ejemplo de austeridad y aprovechamiento de recursos. Aunque ya me gustaría a mi eso de multiplicar recursos agotables, que sepáis que no paro de intentarlo. Algún día descubriré el truco, por lo menos prometo intentarlo.

3 Comments

  1. NO HAY COMENTARIOS, PERO A MI ME INTERESA EL TEMA, LAMENTO HABER DESCUBIERTO ESTA PÁGINA TAN TARDE…¿CUMPLIRÁS CON TU PALABRA Y SEGUIRÁS LEYENDOTE LA BIBLIA?

  2. Para profundizar en el tema, dos apuntes:
    1.- He leído los Evangelios y llego a una conclusión parecida a ti: se le puede sacar mucho partido a una visión de Jesús desde el punto de vista del management.
    2.- José Ballesteros se nos ha adelantado y ha escrito un fantástico libro que tengo en mis manos, donde expone las leyes del éxito que según él Jesús utilizaba.
    http://www.lecturalia.com/libro/15534/el-mejor-libro-de-autoayuda-de-todos-los-tiempos-las-claves-del-exito-estan-en-el-evangelio y http://jccubeirojc.blogspot.com/2008/10/el-mejor-libro-de-autoayuda.html

    Un saludo

  3. Muy interesante Sergio.
    Gracias por tu aportación y por pasarte a comentar!

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